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Casco de bici

El tema del casco de bici es importante para todos aquellos que suelen utilizar la bicicleta. Además es polémico, ya que las leyes no se ponen de acuerdo sobre la obligatoriedad de llevarlo cada vez que se vaya en bicicleta. Lo que sí está claro es que el uso del casco de bici es obligatorio en vías interurbanas (con algunas excepciones, como en situaciones de calor extremo o ante una cuesta muy pronunciada o si existe alguna causa médica que así lo aconseje), no así en vías urbanas, donde emplear el casco de bici no es obligatorio.

Si es aconsejable o no el uso del casco de bici dependerá en gran medida de a quién se le pregunte. Parece ser que al menos existe un determinado acuerdo entre todas las partes en que su utilización no sea impuesta por la ley.

Desde aquí somos defensores a ultranza del casco de bici, por lo que te recomendamos que lo utilices siempre que cojas una bicicleta. Los defensores del uso del casco de bici (entre los que nos encontramos nosotros, por supuesto) suelen argumentar lo siguiente:

1. Realmente, ignoramos en qué momento podemos caernos o nos pueden tirar, y el casco de bici es de gran ayuda en ambos casos

2. Está garantizado que daño no hace y seguro que nos salva de algún golpe en la cabeza (por cierto, cabeza sólo tenemos una y es para pensárselo dos veces)

3. Sin lugar a dudas, es más molesto pasar una temporadita en el hospital que llevar el casco de bici

4. La imagen que da de todos aquellos que practican el ciclismo es de una seriedad y una responsabilidad máximas

Una cosa queda totalmente clara: cada cual es libre de valorar su propia vida como desee. Y para esto, es necesario respetar al otro sea cual sea su elección: llevar casco de bici o no llevarlo. Eso sí, hay que tener una cosa siempre en cuenta: el casco de bici funciona por compresión, ya que el poliuretano se comprime (calentándose de paso) y así disipa la energía que en otro caso recibiría la cabeza. Así que tras un golpe, hay que renovarlo.